Una triste huida …

Minos; rey de Creta, tenia cautivos a Ícaro y Dédalo; padre de este y constructor del laberinto de Creta. Dédalo, cansado de estar retenido en aquel lugar quiso huir junto a su hijo por lo que puso un plan en marcha; construiría unas alas para el y para su hijo para así poder escapar por el aire ya que el rey controlaba tierra y mar. Enlazo plumas entre si y junto las centrales con ayuda de hilos y las laterales con cera dándole finalmente al conjunto una forma alada.

JACOB PEETER

Dédalo termino su trabajo y se vio suspendido en el aire gracias a su creación. Equipó a su hijo y juntos partieron hacia la libertad no sin antes advertir a su joven hijo que tuviera cuidado, pues si volaba demasiado alto el sol derretiría la cera de las alas dejando que cayera al vacío. Dicho esto los dos partieron, pasaron Samos, Paros y Calimna pero el muchacho empezó a ascender mas de la cuenta provocando que el sol ablandara la cera …

Ícaro batió sus alas, pero no tenia suficientes plumas y cayo al mar. Su padre lloro, lamento su muerte y en su conmemoración llamo Icaria a la isla en la que cayo su hijo. Dédalo llego a Sicilia y vivió bajo la protección del rey Cócalo y allí construyo un templo en honor a Apolo en que colgó sus alas como ofrenda

Patronas de las artes

Nueve muchachas de maravillosa voz mencionaba Homero en sus relatos épicos, patronas de las artes y de las ciencias. Calíope, Clío, Erató, Euterpe, Melpómene, Polinmia, Talía, Terpsícore y Urania vivían en el monte Helicón según el poeta.

Hijas de Zeus y Mnemósine, compañeras del séquito de Apolo dejando descendientes. Bajaban a la tierra a susurrar ideas e inspirar a aquellos mortales que las invocaran

Devotas del Dios Apolo, su primer canto fue tras la victoria de los dioses Olímpicos sobre los titanes, la figura de estas muchachas se representa en diversos mitos, pocos pero algunos; el temible rey de Tracia las invito a su morada para resguardarse de una horrible tormenta, pero las intenciones del cruel rey eran otras, pues en mitad de la noche intento violarlas. Cierto que es que a las muchachas no les fue difícil huir, pese a ello Pireneo las intento seguir en su empeño y por ello cayo desde el tejado de su propio palacio encontrando las muerte. Las Pierides intentaron retar a las musas en otro relato, estas creyeron que eran mejor cantantes que las musas y las convencieron para competir. Como jurado las ninfas deliberaron y finalmente, tras la actuación de los dos bandos bajo la atenta mirada de las muchachas estas nombraron ganadoras a las musas; finalmente las Pierides fueron castigadas convertidas en urracas, ya que por la envidia intentan pelear con las musas … Tamiris también intento luchar con ellas, pero perdió con la ceguera y la perdida de memoria como castigo.

Vivían en el monte Parnaso y se purificaban en la fuente Castalia antes de entrar en el templo de Apolo.

Se dice que las Musas acompañaban a los reyes en la palabra para que supieran gobernar, inspirándoles sabiduría y otorgándoles la virtud de la justicia y la clemencia. Se dice que eran proféticas, consideradas como seres inspiradores debido al Dios Apolo.

En el funeral de Patroclo cantan lamentos; las Musas traen a la mente del poeta mortal los sucesos que ha de relatar, se le otorga el don del canto y le da elegancia a sus recitales. Tras ser asesinado por Dionisio, las Musas recogen los trozos del cadáver de Orfeo y los entierra a pie del sagrado monte Olimpo, donde los ruiseñores cantan con mas dulzura que en otro lugar. Las sirenas también son castigadas por las Musas, pues al competir con ellas estas las privaron de las plumas de sus alas.

  • Calíope > canción narrativa
  • Clío > historia
  • Erató > canción amatoria
  • Euterpe > música
  • Melpómene > tragedia
  • Polimnia > himnos
  • Talía > comedia
  • Terpsícore > danza y poesía coral
  • Urania > astronomía

Amor y venganza ✨

Doncella de Argos, enamorada y correspondida por Dios de Dioses. Io era hija de Ínaco y Melia, amante de Zeus y sacerdotisa de Hera.

Muchas pudieron ser las razones de este romance, la más notable de ellas el sueño en el que a Io se la ordenaba entregarse enteramente al Dios del rayo en el lago de Lerna. La joven contó esto a su padre sin demorarse un solo segundo, al enterarse de las noticias que su hija le traía este consulto inmediatamente al oráculo de Delfos quien le advirtió; no se puede escapar del destino, por lo que si Ínaco no quería recibir la furia del rayo de Zeus debía expulsar a la muchacha de hogar. Io entretanto se dirigió al lago de Lerna y allí fue culminada la pasión entre el Dios y la joven mortal, por desgracia, como en todas sus aventuras las amantes de Zeus siempre llegaban a oídos de su esposa, Hera. Mientras estos hechos se llevaban a cabo el padre de la muchacha extrañaba la compañía de su hija, por ello mando buscarla sin descanso sin respuesta alguna.

Zeus, para salvar a su amada la transformó en ternera blanca pero Hera le ordeno que se la entregara. La diosa enfurecida por la traición de su esposo mando al gigante de 100 ojos, Argos que la vigilara pero Zeus intento rescatar a la muchacha sin descanso, mando a Hermes en su rescate y este durmió a la bestia para luego matarle con una gran piedra afilada. La diosa, por momentos mas enloquecida ató los cuernos de la ternera a un tábano que la picaba sin cesar y que la obligo a huir por el mundo sin rumbo fijo, atravesó el mar Jónico, paso por África y llego hasta Egipto donde por fin ceso su castigo y volvió a su condición de mujer.

A orillas del rió Nilo Io y Zeus engendraron a Épafo, pero Hera, diosa vengativa no cesaba en su empeño por hacer sufrir a la joven y ordeno a los nueve hijos de Apolo y Danais secuestrar al recién nacido, Zeus castigo a los curetes e Io fue en busca de su hijo encontrándolo finalmente en Siria.

Con su hijo regreso a Egipto y se caso con Telégano por ello Épafo heredo la corona del país del Nilo.

Polifemo y Galatea

Dos versiones tenemos de este mito, en ambas como protagonistas a la bella Galatea, hija de Nereo, al imponente Polifemo; el gigante de un solo ojo, hijo del mismisimo Poseidón y al seductor Acis hijo del dios Pan.

El temible Polifemo estaba locamente enamorado de la bella Galatea, pero esta no correspondía al hijo de Poseidón, pues su corazón anelaba el amor de Acis, quien no despreciaba a la muchacha ni mucho menos. Un día a la orilla del mar Polifemo descubrió a los dos amantes en medio de extensos arrumacos, este entró en cólera y no dudo en ir tras Acis quien intentaba huir de la enorme bestia para salvar su vida.

Finalmente el monstruo le lanzó una piedra y lo aplastó como venganza por tocar a la joven Galatea, está llena de dolor pidió clemencia a los dioses y estos que escucharon sus súplicas fueron en su ayuda. Su madre Toosa tras escuchar los llantos de su hija transformó al amado en un río de tranparente agua que llevo su mismo nombre.

Como en todos los mitos tenemos varias versiones al igual que finales, la primera historia cuenta que, finalmente Galatea se unió a Polifemo y engendraron a tres retoños Gálato, Celto e Ilirio, la otra versión dice que Galatea pertenecía en todos los sentidos al gigante Polifemo y que Acis estaba locamente enamorado de ella, al enterarse de ello, Polifemo intento acabar con la vida de Acis lanzándole una piedra pero este se transformó en río para salvar su vida.

La eterna tejedora

… ¿Quién, en tal caso, titubeará en sahumar las colmenas con tomillo y quitarles la cera inútil? Pues muchas de las veces acontece que, escondido el lagarto, devora los pañales, y que las celdillas se llenan de eces enemigas de la luz, o bien el inútil zángano les roba a su sabor el sustento, o el fiero tábano las acomete con desiguales armas, o las daña de otra suerte la raza destructora de las polillas, o la araña, aborrecida de Minerva, suspende sus flojas redes delante de las piqueras …

Aracne, hija de Idmon, de gran fama entre las tejedoras de su reino, dicese la leyenda que las mismas ninfas gozaban de la maestría de la muchacha en tales artes, tal era su fama que se decía que era discípula de la mismísima diosa Atenea. Aracne, que era orgullosa en exceso ademas de habilidosa no quería que sus méritos fueran de nadie mas que suyos propios por lo que en un momento de absoluta inocencia se atrevió a retar a la diosa en un duelo para probar que ella era la mejor. La diosa sin ningún problema accedió a ello y se presento ante la muchacha de primeras en forma de anciana aconsejándola modestia y amabilidad ante la diosa, pero la muchacha que era déspota y maleducada simplemente respondió con insultos y desprecios, de esta manera ante la insensatez de la muchacha la diosa se presento en su forma divina y el duelo comenzó. El perfecto tapiz de Atenea mostraba a los doce olímpicos junto a diversos episodios de los castigos divinos hacia los mortales que osaban despreciar a los dioses, por otro lado Aracne represento las diversas aventuras amorosas de los dioses; Zeus y Europa o Zeus con Dánae. La diosa entro en cólera y ante la insolencia de la muchacha con un ser supero a ella, rompió el tapiz que Aracne había creado, ella confusa por la situación y llena de vergüenza por la previsible derrota de la diosa decidió ahorcarse, pero Atenea no iba a dejar que la muchacha no sufriera por haberse atrevido a retar a la diosa por lo que la convirtió en araña para que esta tejiera eternamente.

Constelaciones …

<< Fiel ejecutor de mis órdenes, hijo, desecha toda tardanza y desciende raudo por la ruta de costumbre y a la tierra que contempla a tu madre por la izquierda encamínate allí, y aquel rebaño real que ves pacer a lo lejos la hierba de la montaña, dirígelo a la playa >>

Europa, hija de Agenor, como de costumbre, gozaba de la compañía de sus amigas mientras Zeus, dios de dioses quedaba maravillado por la gran belleza de la muchacha. Este, sabiendo que la doncella rechazaría cualquier tipo de acercamiento por su parte, decidió transformarse en un precioso toro blanco para rendirse a los pies de la muchacha.

Al acercarse el dios en forma animal a la muchacha esta se asustó alejándose inmediatamente del majestuoso toro, pero cuando tuvo la suficiente confianza y viendo lo manso que este era subió a su lomo provocando que este se la llevara sin opción a huir. Zeus avanzaba veloz mientras Europa gritaba con miedo sin poder ser rescatada por nadie, el toro cruzo mar y tierra, sin detenerse en ningún momento y finalmente llego a Creta. La familia de Europa fue en su busca, sin descanso alguno, pero no lograron encontrar a la muchacha, pues el dios se aseguro de ello.

Zeus logra finalmente su cometido y de la unión de la mortal con el dios surgen tres hijos, Minos, Sarpedon y Radamantis. Por desgracia Zeus no puede quedarse junto a su bella amante, por lo que decide darla un collar hecho por Hefesto y tres obsequios. Talo el autómata, que era de bronce y cuidaba las costas de Creta contra los desembarcos extranjeros. El segundo fue Lélape, un perro que nunca fallaba en la cacería y siempre lograba atrapar a sus presas. Por último, le entregó una sorprendente jabalina que siempre y sin excepción acertaba en el blanco elegido.

Europa finalmente contrajo matrimonio con Asterion, quien al no tener hijos no tuvo problema en adoptar a los de la joven.

Finalmente, al morir Europa le fueron concedidos poderes divinos y el toro en el que Zeus se transformo para amar a Europa fue convertido en constelación y añadido a los signos del zodiaco.

<<Y poco a poco, el miedo quitado, ora sus pechos le presta
para que con su virgínea mano lo palpe, ora los cuernos, para que guirnaldas
los impidan nuevas. Se atrevió también la regia virgen,
ignorante de a quién montaba, en la espalda sentarse del toro:
cuando el dios, de la tierra y del seco litoral, insensiblemente,
las falsas plantas de sus pies a lo primero pone en las ondas;
de allí se va más lejos, y por las superficies de mitad del ponto
se lleva su botín. Se asusta ella y, arrancada a su litoral abandonado,
vuelve a él sus ojos, y con la diestra un cuerno tiene, la otra al dorso
impuesta está; trémulas ondulan con la brisa sus ropas.>>

Un bello amor prohibido

Psique, hija del rey de Anatolia, la más bella de sus hermanas, levantaba pasiones allí donde pasara pues era tan bella como la misma diosa Afrodita … el Romano Apuleyo inmortaliza en sus metamorfosis “el asno de oro” esta historia contando la existencia de un posible hijo entre la pareja.

Cuenta el mito que Afrodita, extremadamente celosa de la belleza de la muchacha manda a su hijo, Eros a dispararla una flecha a Psique para que se enamore del ser mas ruin y horrendo de la tierra. Eros, como de costumbre obedece a su madre sin hacer ninguna pregunta curiosa, pero, al llegar al encuentro de la muchacha se queda tan prendado por su belleza que se enamora de ella y lanza la flecha al mar. Decide llevarse a Psique a su palacio y visitarla en las lúgubres noches, durante sus mas profundos sueños … Eros prohíbe a Psique cualquier especulación sobre su identidad ya que no quiere encender la ira de su madre, cada noche los dos amantes sueñan enamorados bajo un negro cielo. Pero Psique echaba de menos a sus hermanas, añora su compañía, por ello su amado la permite visitarlas no sin antes avisarla de la envidia de los mortales y de como sus hermanas hablarían con maldad sobre aquello que no conocen. Tras esta advertencia Psique volvió a ver a sus hermanas y tal y como había dicho el hijo de la diosa del amor las hermanas no tardaron en hablar ¿Pero por que se envuelve en la noche? ¿Y si fuera un monstruo? ¿Porque no se muestra? Preguntaron las muchachas; en medio de la oscuridad Psique encenderá una vela para ver el rostro de su amado, observándolo con la débil luz de una vela. Por desgracia una gota de aceite hirviendo cae en la mejilla de Eros mientras este duerme, provocando su inmediata vuelta a la realidad, y así, el dios abandona decepcionado a su amante.

Psique vaga desdichada por la tierra buscando a su amado y ruega a la diosa Afrodita recuperar a su amor, esta rencorosa ordena a la muchacha realizar cuatro tareas; imposibles para un simple mortal.

Psique debería visitar el inframundo para pedirle a Perséfone un poco de su belleza, que Psique guardaría en una caja negra que Afrodita le daría. Psique pensó que la única y mas rápida manera de viajar al inframundo sería provocando su muerte pero una misteriosa voz la mostró un camino que la permitiría salir de viva de ese lugar, además de aconsejarla como engañar al gran perro guardián, como persuadir a Caronte y como cruzar diversos y peligrosos senderos. Tras superar todos los obstáculos Psique se encontraba frente a la diosa del inframundo y esta conmovida por sus hazañas proclamó que no tendría problema en hacerle el favor a Afrodita. Psique volvió al mundo de los vivos siguiendo los mismos pasos que al entrar, pero, pensando que Eros la amaría eternamente siendo mas bella la muchacha abrió la caja para quedarse con un poco de la belleza que Perséfone le había dado a la diosa, pero al abrir la caja broto de ella “sueño estigio” y no belleza como Afrodita la había dicho. Eros perdona a Psique y volando hacia ella limpia el sueño de sus ojos y suplica a Zeus y Afrodita el permiso para casarse con su amada mortal.

Finalmente los dioses dan su consentimientos y Afrodita alejándose de cualquier rencor baila en la boda de su hijo; los amantes como fruto de su amor darán vida a una bella muchacha llamada Hédone, personificación del placer sensual y el deleite.